Blog María Pagés. Noticias

FINANCIAL TIMES/ 24/2/2010 /Por Clement Crisp

Y así es que María Pagés se adueñó del escenario el lunes por la noche de una manera irresistible. El programa identificaba la función como un "Autorretrato" y entraba en detalles inverosímiles. Felizmente, lo que vimos fue un espectáculo flamenco arquetipo donde la estrella (y la Pagés lo es, indiscutiblemente) da rienda suelta a su arte para sus músicos, cantantes, bailarines y para nosotros. Las fuerzas que le arroparon respondían con ganas a su presencia; había un mínimo de diseño (una vez más, es de agradecer), y Pagés, cuando se enciende, es absolutamente tremenda.
Ella tiene una presencia imponente con sus brazos serpenteantes, surge la danza através de los fuertes contornos de su torso. Tiene un vestuario bellísimo. Y también tiene, cuando deja de lado las penas del flamenco y su programado desazón, un delicioso sentido de humor. Cuando se deja atrapar por el baile, como finalmente siempre ocurre con una divinidad del flamenco, se deja llevar por una fuerza irresistible que le empuja siempre hacia delante, hasta llegar a tocar nuestras almas. Y ella sabe hacer hablar a las castañuelas. Los hombres de su compañía son alegres y Pagés es gloriosa, la encarnación de una tormenta, envuelta en el torbellino de un inmenso mantón. 

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Gira de EE UU y Europa

María Pagés actuará:


11  de Febrero con Autorretrato
Lisner Auditorium
Washington (EE UU)


13 y 14  de Febrero con Autorretrato
City Center
New York (EE UU)

 

16  de Febrero con Flamenco Republic
Orpheum Theater
Vancouver (CANADÁ)

   

18 y19 de febrero con Flamenco Republic 
Arsh Center
Miami (EE UU)
 

 

Dos grandes artistas

ABC 10/1/2010  (JULIO BRAVO)

Que la danza haya sido el arte elegido para el primer escaparate de la cultura española en estos seis meses de presidencia de la Unión Europea es buena muestra del excelente nivel de nuestros artistas, y debería ser también un toque de atención para todos aquellos que tienen la responsabilidad de mimarla, protegerla y favorecerla.

En el Teatro Real se han dado cita, nuevamente--ya compartieron velada hace un par de años--María Pagés y Tamara Rojo, dos de los mascarones de proa que tienen el flamenco y el ballet de nuestro país, y dos artistas de las que hay siempre que presumir. No era esta gala un espectáculo «aluso», sino un acto institucional sazonado por la presencia de dos ilustres bailarinas distintas en cuanto a disciplina y estilo, pero con un parecido sentido de la dignidad, de la seriedad, y con una palabra grabada a fuego en sus mentes: calidad. Y eso es lo que ofrecieron sobre el escenario del Real; María, acompañada por su compañía, brindó pinceladas de sus últimos trabajos, con una soleá brillante y una seguiriya conmovedora. Magníficos sus músicos, en especial esa joya de cantaora llamada Ana Ramón.
Tamara Rojo, por su parte, bailó dos fragmentos de sendas coreografías con tema español:«Carmen», en la versión de Roland Petit, y el inevitable paso a dos de «DonQuijote». En la primera (junto a Lienz Chang) tuvo chispa, simpatía y seducción; en el segundo mostró su deslumbrante técnica, sus inagotables recursos y ese don de convertir en sencillo lo más difícil. Tanto ella como María Pagés terminaron con un baile conjunto en el que volvieron a mostrar su clase y ese nudo de calidad que las mantiene unidas