MARTA CARRASCO (ABC de Sevilla 27-09-08)
Los artistas son esos seres extraños que tiemblan antes de entrar a un escenario pero que al final no pueden vivir sin él. A los artistas que danzan, les pasa lo mismo, con el agravante que usan su cuerpo para poder expresar lo que otros hacen con las palabras o con la música.
María Pagés se encontró un día con uno de los grandes mitos de la danza, Mijail Baryshnikov, éste le pidió una obra intimista donde ella misma se retratara, donde se expresara tal y como ella pensaba que es, y así nació, tras una larga reflexión, «Autorretrato» que anoche hizo su puesta de largo en España en el teatro de la Maestranza.

Acostumbrados hasta ahora a los espectáculos de la Pagés donde la escenografía, la luminosidad y los elementos como pinturas o vídeos eran parte importante de cada obra, «Autorretrato» sorprende por su sencillez. María Pagés ha ido, como los pintores minimalistas, eliminando de la escena cualquier elemento que a su juicio enturbiara su relato íntimo, aquel donde cuenta sus estados de ánimo a través del baile.
Con cuatro espejos comienza esta hermosa narración en la que el prólogo se baila a ritmo de soléa, María Pagés sola, frente a su otro yo, en la reflexión casi dolorosa del creador.
Desde ese momento, los sentimientos de la bailaora se van expresando sin dudas: farruca, debla, martinete, tientos tangos, alegrías, cantiñas..., para compartir con todos cómo es su hogar, esté en el rincón del mundo donde se encuentre; con el flamenco María expresa el trabajo en equipo, en el estudio, y con el baile por alegrías los goces del escenario.
Pero María Pagés no sería ella sin hacer algunas concesiones a lo que son también su vida: la poesía, su hijo y el humor. Para la primera, el hermoso poema de José Saramago que un día bailó delante del Nobel en Lanzarote, «Ergo uma rosa», que baila María con la voz del escritor portugés. Para su hijo creó, siendo niño, las «Nanas de la Cebolla» que hoy se dedican al que es un adolescente universitario, aunque siempre niño, y finalmente, el humor. A ritmo de tanguillos, con los palillos en la mano y recitándolo ella misma, un divertido texto sobre cómo una compañía llega con los bultos al aeropuerto y las «fatiguitas» que se pasan en las giras.
El baile de la Pagés ha evolucionado. Su sensualidad escénica es indudable, pero hay momentos mágicos, como el baile con un mantón abierto que mueve de forma espectacular; o las «Nanas de la cebolla» con su excepcional manejo de brazos, o su soleá, elegante, medida, extremadamente sevillana. María Pagés es una figura ya icono de una generación que se alza en la cumbre en sustitución siempre lógica de la que se está marchando.
Un buen elenco, destacando a José Barrios, un bellísimo vestuario, y un atrás convincente, son también sus bazas. La sevillana se retrató en su tierra con toda sinceridad.

Que maravilla de espectçaculo. Pagés eres la mejor!!!
Desde Almeria mi mas sincera admiración, por tu baile, por tu forma de sentir, por tu forma de crear magia en escena.
Todavia no he podido disfrutar de tu última creación, pero aprovecho para darte la enhorabuena por "Sevilla" muy especialmente por ese cuerpo de baile que te acompaña, espectaculares.
Espero poder disfrutar muy prontito de tu ARTE.
Sería maravilloso que leyeras estos mensajes...
No tengo palabras para hermosear tu trabajo, MARAVILLOSO siento que es poco...
Ojalá alguna vez pueda verte en Vivo...sueño con que visites Chile y asi poder deleitar mis ojos con la excelencia de tu baile. Yo igual soy bailaora, y tu ,eres mi guía.
Catalina
Saludo. Tan solo felicitaros y comentaros que somos una comunidad de bailarines de las islas Canarias. DE momento somos pocos que estamos deseando crecer asi que os invitamos a que nos visiteis y si os gusta os quedeis con nosotros.
Saludos.
Arturo emilio.
http://bailecanarias.anduriell.es