Gira en Cuba - Blog María Pagés. Noticias

Gira en Cuba

 La  gira de María Pagés en Cuba ha sido un gran éxito y una experiencia muy enriquecedora tanto para nosotros como para el público cubano.


Una semana, del 27 de octubre al 3 de noviembre de 2008 en la que finalmente hicimos 4 funciones de FLAMENCO y POESIA, con un formato muy reducido para ajustarnos a la situación económica de Cuba y los requisitos del Festival Internacional de Danza de La Habana. También participamos en la inauguración de la Sala García Lorca en el Gran Teatro de la Habana. Además de esto tuvimos varios encuentros con importantes artistas y promotores de ámbito internacional, con los que seguimos manteniendo el contacto y estudiando las posibles colaboraciones.
Las actividades realizadas, de forma resumida fueron según el siguiente
calendario:


LUNES 27/10  - VIAJE

MARTES 28/10 - INAGURACION EN LA SALA GARCIA LORCA DEL GRAN  TEATRO DE LA HABANA

MIERCOLES 29/10 - FUNCION EN EL TEATRO MELLA.

JUEVES 30/10 - FUNCION EN EL TEATRO MELLA.

VIERNES 31/10  VIAJE A MATANZAS
                             FUNCION EN EL TEATRO SAUTO

SABADO 1/11  - FUNCION  EN EL GRAN TEATRO DE LA HABANA.

LUNES 3/11 - VIAJE DE VUELTA A ESPAÑA

 

Esta  gira ha sido subvencionada por la Junta de Andalucía

  monta_junta.jpg  El resultado de esta iniciativa fue bastante bueno tanto a nivel artístico como por las enriquecedoras relaciones humanas y culturales que establecimos con el Festival y el resto de artistas e invitados al mismo. Sobre todo porque  tanto el público como la crítica especializada respondieron de manera espectacular, como se puede ver en una de las críticas que aparece a continuación:

Mucha María Pagés 

30/10/2008 Por Yuris Nórido

María Pagés llena ella sola un escenario, incluso si el escenario es grande, como el del teatro Mella. La hemos visto bailar un flamenco raigal, poderoso, fresco. Es alta y hermosa, tiene una personalidad subyugante, un sentido del humor a flor de piel. Mira al público de frente, diáfana, con confianza, como si lo conociera de siempre. Se entrega, disfruta, baila como si en bailar le fuera la vida; pero no hay nada trágico en el hecho: el baile de María Pagés tiene mucho que ver con la alegría de vivir, con la suerte de poder sentir, gozar, amar... María Pagés baila el flamenco como si hubiera nacido para hacerlo.
 

Ha venido al Festival con sus músicos y bailarines a presentar el espectáculo Flamenco y poesía, que le pone música y danza a poemas de varios autores. No se trata de reproducir un texto, de tratar de trasplantar la palabra escrita al reino otro del movimiento (algo, por demás, desatinado). Ella va a las esencias, al corazón mismo de un sentimiento, recrea el poema, "escribe" su propia poesía. El espectro de emociones que una buena bailaora puede representar es prácticamente infinito. Cuando vemos bailar a María Pagés, nos cuesta admitir que detrás hay una coreografía, pautas más o menos rígidas. Su baile más bien parece espontáneo, vital. Es como si fuera alumbrándolo sobre el escenario.
 

Nadie piense, sin embargo, que aquí falta el sentido estilizado de lo bello, la coherencia, el rigor, la voluntad de trascendencia que hacen al arte. El espectáculo se inserta en una tradición que ha hecho del flamenco, más allá de un extraordinario y pujante fenómeno popular, un arte exquisito y delicado. Lo que pasa es que María Pagés no hace alarde de refinamientos, de estilizaciones trasnochadas: lo suyo está más pegado a la tierra, a la gente.
 

La acompaña un pequeño grupo de excelentes músicos y bailaores: aunque decir "la acompaña" nos suena algo mezquino, porque en realidad cada uno de estos artistas es capaz de centrar un espectáculo. Lo demuestran con creces: la puesta está estructurada de manera que todos manifiesten su talento, aunque el peso mayor lo lleva María, no faltara más. Los momentos de mayor brillantez son los del diálogo entre la bailaora y su grupo, en un contrapunteo que alcanza altas cotas de virtuosismo.
 

María Pagés taconea incansable, hace ondear el mantón, estalla en un grito, ríe; las castañuelas parecen vivas en sus manos, la música le sale del cuerpo. Cuando una luz cenital la alumbra, parece que todo el flamenco acunara en ella. ¿De dónde sale tanta fuerza? Esta mujer es un manojo de pasión.