EDUARDO TÉBAR. LA OPINIÓN DE GRANADA.05 de julio de 2009
Pagés embelesa al público del Generalife con una exhibición de garbo y poesía en la presentación de ´Autorretrato´, su trabajo más íntimo.
Espléndida. Guapa. Con el arte en la sangre. El murmullo del público que llenó anoche los Jardines del Generalife sugería varios titulares. María Pagés invitó a volar con la imaginación. A flotar con la mente a través de los lazos invisibles que desprendían sus movimientos. Esas delineaciones chispeantes que despiden sus manos. Extremidades que, en su caso, parecen tocadas por una varita mágica. Los brazos largos y sinuosos de la sevillana embriagan en el trayecto hacia la excelsitud. Ayer, de manera privilegiada, en un entorno bucólico. Ante la María más íntima y personal. La María confesional de ´Autorretrato´.
