ElCorreoWeb.es /Manuel Bohórquez, Sevilla

■Teatro de la Maestranza de Sevilla. Mirada.
■Compañía: María Pagés.
■Coreografía: María Pagés y José Barrios.
■Música Original: Rubén Lebaniegos, José Carrillo Fyty, Isaac Muñoz, María Pagés.
■Letra: Popular, García Lorca, Lebaniegos, Pagés.
■Aforo: Lleno.
■Clasificación: ****
María Pagés es desde hace años la gran coreógrafa del baile flamenco, o sea, la gran creadora. Dicen que a la de Triana le falta pellizco, alma, flamenquería, pero la verdad es que le pega unos torniscones al baile que cuesta entender a quienes la consideran un témpano.
No deja nada a la improvisación, pero es que no puede inventarse sobre la marcha una obra de arte como Mirada; se puede improvisar un desplante, una parada, una pose, una pirueta, pero no una obra de ingeniería flamenca. María Pagés es algo más que bailaora y coreógrafa: es una contadora de historias visuales que unas veces nos lleva a un tablao, otras a un café cantante del XIX, otras al cine y otras a la ópera o a un club de jazz neoyorkino. Pero eso hay que saberlo hacer y en esta obra, una vez más, la bailaora demuestra su gran sensibilidad artística para montar los bailes en una armonía perfecta con la música, las luces, el vestuario, la ocupación casi matemática del escenario, la maestría a la hora de mover el cuerpo de baile, como si se tratara de una obra de arquitectura en movimiento. ¿Eso es arte o no es arte? ¿O arte es levantarse las enaguas y soltarse el moño y darse una vueltecita por bulerías?